Convento de la Hoz
Monasterio de la Hoz, Segovia

El Convento de la Hoz pertenece a la localidad de Sebúlcor y, como su propio nombre indica, se encuentra situado en una de las hoces, o meandros, del Parque Natural de las Hoces del río Duratón. Fundado en el s. XIII, su nombre original era el de Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz y en él vivían monjes que veneraban y salvaguardaban la imagen de esta virgen.

 

A finales del s. XV se produce un derrumbe sobre el convento, quedando únicamente en pie su iglesia. En la reconstrucción interviene la reina Isabel la Católica, quien se reserva en él una estancia propia. El rey Felipe II también estará vinculado con el convento, quien a mediados del s.XVI decidirá ampliarlo. Su ámbito de influencia llegaba tanto a localidades cercanas, como Navalilla, Urueñas o Sepúlveda, pero también a poblaciones más lejanas, como eran Los Castros, Turégano y Cantalejo, pueblos hasta donde llegaban los servicios de sus monjes. Será a finales del s. XVII cuando el convento de la Hoz se convierta en el primer colegio de misioneros de España.

 

En septiembre de 2012 fue nombrado Bien de Interés Cultural. En Sebúlcor la asociación Amigos del Convento de la Hoz realiza actividades e iniciativas con el objetivo de recuperarlo, como la ya conocida carrera popular Senda de los Frailes.

 

Sólo se puede acceder al convento cuando el río Duratón discurre con poco caudal, siempre teniendo cuidado con los desprendimientos de piedras que puedan darse. Resultan impresionantes sus vistas desde la parte alta de ambas orillas del río, ya sea a pie o a caballo, así como desde el agua, pudiendo llegar también en piragua hasta la zona.